Camille Albane es una marca creada por una mujer para las mujeres: entrar en un salón Camille Albane es confiar su belleza a un experto peluquero-colorista-maquillador formado para realzar la belleza de cada una de sus clientas.

Entrar en uno de nuestros salones es descubrir el placer de un espacio donde imperan una actitud positiva y un ambiente acogedor. Nuestros salones son lugares de reencuentro y de asesoramiento, ideales para que intercambie ideas y confidencias con nuestros empleados.


Vue intérieure salon de coiffure Camille Albane

Le daremos la bienvenida y le atenderemos de inmediato. La polivalencia de nuestros expertos le hará sentir plenamente cómoda: durante todo el servicio, un único peluquero-colorista-maquillador estará dedicado a usted. En la fase de consulta, podrá observar, intercambiar ideas y entender perfectamente sus expectativas para ofrecerle servicios personalizados de corte, color y maquillaje. Todo ello en un salón con una limpieza e higiene irreprochables.

El instante floral

En Camille Albane, la etapa del lavado sigue un ritual específico. Primera toma de contacto: el Instante Floral, un gesto que invita a la clienta a relajarse, y que calma y equilibra su cuero cabelludo antes de lavar el cabello con total suavidad.

El peluquero-colorista-maquillador comienza por vaporizar de 6 a 8 toques de Agua floral de nerolí en su cabello. Los aceites esenciales de nerolí y de azahar tienen propiedades calmantes, el extracto de henna neutra aporta energía y brillo y el complejo hidratante nutre al instante la fibra capilar. A continuación, se aplica en el cuero cabelludo un Elixir capilar revitalizante de nerolí y se masajea durante un minuto. Seguidamente, se procede al lavado y aclarado, para luego vaporizar en largos y puntas el Spray de brillo a base de henna y cortezas de cítricos.